Balcón de Infantes

COLABORACIONES

         

 

Apunte Gráfico

Por Mariano Lorenzo

 

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Curiosidades Gramaticales

 

Entre los matices que distinguen a la lengua española, figuran en un sitio relevante las

curiosidades. Pongo de muestra un caso de acentuación: se trata de una oración en la

cual todas sus palabras (nueve en total llevan tilde. Ahí va:

«Tomás pidió públicamente perdón, disculpándose después muchísimo más

íntimamente».

Tal vez una construcción forzada, pero no deja de ser interesante.

Ahora disfruta de esto:

• La palabra oía tiene tres sílabas en tres letras.

• En aristocráticos, cada letra aparece dos veces.

• El término arte es masculino en singular y femenino en plural.

• En la palabra barrabrava, una letra aparece una sola vez, otra aparece dos veces,

otra tres veces y la cuarta cuatro veces.

• En el término centrifugados, todas las letras son diferentes y ninguna se repite.

• El vocablo cinco tiene a su vez cinco letras, coincidencia que no se registra en

ningún otro número.

• El término corrección tiene dos letras dobles.

Fijate en este otro grupo:

• Las palabras ecuatorianos y aeronáuticos poseen las mismas letras, pero en

diferente orden.

• Con 23 letras, se ha establecido que la palabra electroencefalografista es la más

extensa de todas las aprobadas por la Real Academia Española de la Lengua.

• El término estuve contiene cuatro letras consecutivas por orden alfabético: s-t-uv.

• Con nueve letras, menstrual es el vocablo más largo con solo dos sílabas.

• Mil es el único número que no tiene ni o ni e.

• La palabra pedigüeñería tiene los cuatro firuletes que un término puede tener en

nuestro idioma: la virgulilla de la ñ, la diéresis sobre la ü, la tilde del acento y el

punto sobre la i.

• El vocablo reconocer se lee lo mismo de izquierda a derecha que viceversa.

• La palabra euforia tiene las cinco vocales y sólo dos consonantes.

Y para acabar...

La Palabra Argentino, conservando las mismas letras, solo puede ser transformada en

IGNORANTE...

LA GRAMÁTICA ES REVELADORA PARA ALGUNOS PERO

IRRELEVANTE PARA OTROS.

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Ferrocarril Santa Cruz de Mudela a Infantes 1919-1921 (1) 

La Directiva a la Zona de Infantes. Ancho normal: 46 kilómetros

Introducción

Hemos de reunir en este folleto todos cuantos aspectos abarca el ferrocarril que ha de unir Infantes con la línea general de Andalucía, no teniendo otro móvil esta divulgación que crear aquel estado de opinión necesario para llevar a cabo tal empresa con la aquiescencia de todos y la ayuda de gran parte. Pues sólo con la compenetración general es posible desenvolver este proyecto y prevenir todas las energías para que el engranaje de ellas, con el nuevo modo de transporte, no se retarde, transformando y creando cuanto impulse y coloque esta región en el puesto en que por sus elementos naturales debe estar, no dejándose arrancar nada que pueda contribuir a su riqueza, si la inteligencia y el trabajo de sus hijos se ponen a contribución. Sirvan, por último, estas líneas como salutación a todos los habitantes que integran la región de influencia de este ferrocarril, y muy en especial para aquellas personas que más nos han alentado en nuestros planes. A todos estamos unidos por vínculos bien estrechos; cooperar a su bienestar unido al nuestro es la norma que nos guía; si llegamos a conseguirlo, como en Dios esperamos, no habrá premio que más nos halague como ver la prosperidad de nuestros queridos paisanos.

Necesidad de prepararse para la lucha económica.

No se abrirá para Europa, y menos para España, una era de sosiego y quietud; la lucha será tan enconada, como lo ha sido en los campos de batalla, en los tratados de comercio, en las alianzas de los pueblos que se unan por afinidades de intereses económicos; se peleará con tanto denuedo para apoderarse de un mercado, como se luchó por tomar un nudo de vías férreas.

Nosotros, aunque encajonados en el corazón de la estepa manchega, también hemos de sentir las convulsiones de nuestra patria, y quiera Dios que no el latigazo de los nuevos aranceles. La periferia de la Península en gran parte dispone de riquezas enormes aportadas en la guerra, mientras que nosotros sólo migajas pudimos encontrar, compensadas con creces con la subida enorme de todo lo preciso: útiles, materiales, mano de obra, etc. Esa riqueza obrará como bomba aspirante enchufada en nuestra medrada potencia económica, y ayudados por su preponderancia en las esferas directoras corremos el riesgo los del interior de quedar sumidos en el mayor aniquilamiento, sin no nos damos cuenta de nuestra desventajosa situación, aún dentro de la nada halagüeña España, y con resolución firme y fe ciega en el mañana no ponemos los medios para, uniendo nuestra región con las grandes arterias ferroviarias, colocarnos en situación de medir nuestras fuerzas y procurar nuestro progreso. Resistiendo así las futuras contribuciones que, sin duda alguna, se nos avecinan, dadas las corrientes que se palpan en el ambiente financiero del país, para atender a las exigencias de la vida moderna, si España ha de entrar en el concierto del mundo civilizado.

Por esto, el momento es crítico, y suicida será el que no vea la necesidad ineludible de aprovecharlo, consiguiendo, cueste lo que cueste, desterrar nuestro aislamiento como base de la expansión y desarrollo de nuestra zona.

El ferrocarril, propulsor de cultura

De muchas cosas carecemos en este país, pero sobresale entre ellas la falta de instrucción, tanto rudimentaria como especializada a las particulares necesidades de nuestra actividad. Es raro encontrar hombres que sepan mal escribir, y más extraordinario aún toparse con artesanos, mozos de labranza o ganadería que tengan diferente criterio al que tuvieron siglos hace los de iguales oficios. Todo ello se debe, aparte del general atraso de España, a encontrarnos aislados de la corriente de progreso, pues aquí sólo llega el que no puede por menos  y a riesgo de la vida algunas veces. Nadie conoció, por años que tenga, curos de conferencias, divulgaciones científicas, prácticas agrícolas, dirigidas por técnicos; nada, en suma, que pueda influir en la cultura de esta región. Basta y sobra, como seña característica, que los funcionarios oficiales tienen clasificada a la cabeza de partido, entre los sitios que ocupan, como puente para ir a otra parte, y a veces sólo se posesionan del cargo por pura fórmula. Los viajantes anotan esta zona con lápiz rojo, y por ello, aquí se carece de tantas y tantas cosas que aumentarían, sin duda, la cultura del pueblo, familiarizado únicamente con los mismos objetos y las mismas cosas que sus abuelos. El día que a Infantes llegue el ferrocarril, es bien palmario que la faceta variará por completo, nos incorporaremos al resto de nuestra Patria, pues, aunque no es modelos de adelantos, tenemos mucho margen los de aquí para igualarnos a gran parte de la Nación.

En sus relaciones con la Agricultura

Nuestro suelo, a pesar de los inconvenientes que le rodean, irregularidad de las lluvias, heladas tardías y cuanto lleva aparejado el encontrarnos de 800 a 1000 metros sobre el nivel del mar, no puede negarse que tiene aceptables condiciones para el cereal e inmejorables para la vid; pero ¿son remuneradores? No se vacile en contestar que no, son ínfimos; ni el obrero está bien retribuido, ni el propietario obtiene renta; ambos arrastran vida verdaderamente precaria. Todo cuanto pueda ayudar a salir de este estado será beneficioso para todos, y nada tan eficaz como buenas vías de comunicación.

Hoy estamos nueve meses aislados del resto de nuestra Nación, pues para largas distancias se hace imposible utilizar eso  que llaman carreteras del Estado. Con el ferrocarril aumentaría nuestro consumo de abonos, hoy muy poco extendido, lo que duplicaría indudablemente la producción; tendríamos carbón y gasolina en mejores condiciones, combustibles indispensables para transformar nuestros procedimientos rutinarios, y emplear máquinas para producir más y más barato; y, por último, venderíamos los productos con más estimación, sin caer invariablemente en manos de los mil intermediarios que viven a expensas de la Agricultura.

Pero si el cultivo del cereal verificara un cambio tan radical la influencia del ferrocarril, ¿qué no será en el de la vid? No se necesita soñar, sino ver las cosas con los ojos de la realidad, para comprender la revolución tan honda y bienhechora que, necesariamente, se operaría en esta zona al disponer los pueblos o de ferrocarril en su recinto o muy aproximado a ellos. ¿Se puede calcular el dinero, los millones de duros que nuestra zona ha vertido sobre los pueblos que disfrutan de ferrocarril o no lo tienen muy lejos, en el transcurso de los años? Dinero que hemos de sujetar y que, al quedarse en nuestros pueblos, aumentará la vida y la prosperidad de los mismos en modo tal, que se puede garantizar, sin ningún género de duda, que este factor, por sí solo, es capaza de sostener la razón de ser de esta línea.

Razón de ser del trazado

Aun comprendiendo que es este un punto difícil de examinar, puesto que de él dimanan tan diversas actitudes, no por ello hemos de olvidarlo, sino al contrario, abordarlo resueltamente, como corresponde a que se pone en contacto con todas las fuerzas vivas del país, pues en ellas debe encontrarse la realización de este asunto.

Los negocios ferroviarios, por su índole especial, deben, como el que más, tener por guía y norte los dictados de la ciencia, y, por tanto, ella sólo los puede plantear y desarrollar. Convencidos a ésta acudimos sin prejuicio alguno, pidiéndole nos diera el trazado más racional para unir Infantes con la vía general; siendo seguro el acierto estando manejadas sus abstractas concepciones por persona de la gran competencia y sutil percepción como el ilustre autor de este proyecto.

D. Domingo Mendizábal, a quien la zona y futura Empresa deberán imperecedera gratitud. Después de meditado estudio, teniendo a la vista los diferentes factores que integran este asunto, encontrando en cada solución su parte más atractiva, recayó dictamen por donde hoy se somete a la sanción pública en este folleto.

Medida la distancia que hay desde Infantes a las cuatro estaciones más próximas de línea Madrid, Zaragoza y Alicante, no parece natural fijarse en Santa Cruz; pero los ferrocarriles, y más los de ancho normal, no pueden ni deben adaptarse al terreno, sino que precisa evitar contrapendientes y subir fuertes rampas, lo que obliga a contornear los macizos y a salva con grandes desarrollos las ondulaciones del terreno; de ahí que permitiendo el trazado elegido aprovechar en muchos kilómetros el valle del Jabalón, sin que en el resto se encuentre ningún obstáculo, pone en considerable ventaja nuestro trazado con el recorrido que hubiese tenido que hacerse al punto más próximo de la línea de Andalucía, pues aunque éste está aparentemente menos accidentado y con menores desniveles, presenta frecuentes contrapendientes por cortar normalmente a varias divisorias y pequeñas ondulaciones de gran longitud, que alargarían considerablemente el trazado.

En Santa Cruz de Mudela existe la circunstancia de ser estación situada al pie de rampa, con importantes instalaciones derivadas de esta misma situación, que la hacen por este concepto muy apropiada para empalme. Más la ventaja de no haber núcleo de población en aquel sitio, por encontrarse el pueblo alejado hacia el Oeste lo cual facilita el acceso de nuestra línea. Caso contrario al que se hubiese presentado de haberse elegido otra estación para empalme.

Dado el ancho de nuestra vía, sólo hubiese tenido ventaja la soldadura en estación que a ella afluyesen varias de su ancho, pues las líneas estrechas nada nos hubiesen facilitado, sino todo lo contrario, por las dificultades de los transbordos; pero en donde aquella ventaja se daba, imponía un aumento considerable de kilómetros.

Considerando el mayor tráfico, también podemos alegrarnos de nuestro recorrido si lo ponemos en parangón con el que se le aproxima en ventaja, que es el de Valdepeñas. Ambos cogerían el pueblo de Alcubillas, pero para el resto, las diferencias son notables. Pues mientras el nuestro, por una parte, en su estación de Alamillos recoge la gran riqueza de la vega del Jabalón, perteneciente a los términos de Montiel y Valdepeñas, con la gran masa de viñedo que la circunda y la aportación de la zona Sur que alimenta la carretera de Cózar; y por otra parte, los pueblos de Torrenueva  Castellar, que son, a no dudar, de lo más rico y próspero del partido, el otro trazado sólo daría el escaso coeficiente del Pozo de la Serna. Y aprovechamos la oportunidad para hacer constar que no comprendemos cómo puede abogarse en la populosa Valdepeñas por que Infantes empalme en aquel punto, cuando ahora tendrá dos estaciones en su jurisdicción, con las cuales distribuirá y acrecentará mejor su potencia económica. 

Documento enviado para su publicación por José Luis Molero

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