Balcón de Infantes

 

La Cocinilla


Pimiento en Flor

 

Estamos acabando la temporada del pimiento y, aunque este año nos hemos quedado apenas sin cosecha, debido a la tormenta de granizo de finales de agosto, aún podemos disfrutar de los mil y un platos que se pueden elaborar con estos frutos de huerta, ya sea en verde o rojo, que son los colores que por estas tierras se cultivan.

La receta que hoy presentamos es todo un clásico, pimientos, huevos, jamón y patatas, solo que en esta ocasión le vamos a dar un formato más actual y presentable a la mesa.

Cuando se desea comprar pimientos es conveniente seleccionar los ejemplares carnosos, duros, pesados en proporción a su tamaño, muy firmes, de color brillante, piel lisa y lustrosa y carentes de golpes o magulladuras. Otra señal de frescura a tener en cuenta es el estado de su tallo. Éste ha de ser verde, firme y crujiente.

Una vez en casa se aconseja guardar los pimientos en el frigorífico y dentro de una bolsa de plástico perforada y así se conservan hasta quince días.

El principal componente del pimiento es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo y apenas aporta grasas.

En cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, sobre todo los de color rojo. De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas. Son buena fuente de carotenos, entre los que se encuentra la capsantina, pigmento con propiedades antioxidantes que aporta el característico color rojo a los pimientos.

Los pimientos se pueden consumir tanto crudos como cocinados. Por lo general, las variedades alargadas y finas son más adecuadas para freír, mientras que los más carnosos son utilizados para asar o rellenar. La forma más sana de cocinarlos es el asado al horno. Fritos resultan bastante indigestos debido a la gran cantidad de aceite que absorben. Una vez asados, pueden utilizarse para la elaboración de salsas, pistos, purés o como acompañamiento de carnes, pescados y huevos.

Una buena forma de consumir los pimientos crudos y tiernos es añadirlos a las ensaladas. De esta manera se aprovecha al máximo su riqueza vitamínica.

Conviene cortarlos en partes finas y masticarlos bien para facilitar su digestión.

Es importante tener en cuenta un par de datos: cuando el pimiento tiene tres protuberancias en la parte inferior su sabor es más dulce y sirve para comerse crudo o en ensalada, pero cuando tiene cuatro protuberancias su sabor es un poco más amargo, por lo que es recomendable cocinarlo.

Para las personas con estómago delicado, la piel del pimiento puede resultar indigesta, por lo que es conveniente retirarla. Para ello hay que asar el pimiento y, cuando la piel comience a separase, sumergirlo en agua fría. Las semillas del pimiento y sus membranas pueden presentar un sabor amargo, por lo que también es conveniente retirarlas.

Vamos con la receta.

Ingredientes:

Champiñones

1 cebolla pequeña

Tomate

1 pimiento verde o rojo

Patatas

Sal

Vino blanco

Pimentón dulce

1 huevo

Queso para gratinar

Elaboración:

Picamos finamente la cebolla y la ponemos a pochar con aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Cuando la cebolla se esté pochando, añadimos un poco de vino blanco y dejamos reducir el alcohol. Añadimos el champiñón, muy picado, y unos taquitos de jamón. Agregamos la sal y el pimentón dulce al gusto hasta que el sofrito esté listo.

Pelamos, quitamos las pepitas y cortamos el tomate en trozos pequeños y lo añadimos a la sartén. Subimos un poco el fuego para evaporar el agua que suelta el tomate y vigilamos que no se queme.

Lavamos y cortamos la tapa del pimiento (cuanto más achatado sea mejor, para darle estabilidad y no se nos caiga) y limpiamos el interior, poniéndolo a cocer durante 5 minutos. Cuando esté lo sacamos y reservamos.

Precalentamos el horno a 180 ºC. Colocamos el pimiento en una bandeja para el horno y rellenamos con la mezcla anterior, dejando espacio para el huevo, que romperemos encima del relleno, procurando que la yema nos quede en el centro, y espolvoreamos con queso rallado.

Metemos durante 15 minutos al horno y listo para servir.

Presentaremos el plato con un suelo de patatas al montón y en el centro el pimiento.

   elranchero@balcondeinfantes.com

 

Balcón de Infantes

Mantenimiento: José Ant. Sánchez

© Copyright  Balcón de Infantes 2019