Balcón de Infantes

 

Nuestros paisanos y nuestras cosas

 

 

Hoy, Juan Manuel Arcos Almazán, un profesional del ámbito de laautomoción que se ha jubilado después de 57 años de vida laboral

 

P.-¿Cómo y cuándo fueron tus comienzos?

R.-Desde 1967 que comencé a trabajar como aprendiz en el Taller José Jaime, que estaba instalado en la esquina del Camino de Jesús en Pie.

P.-¿Qué recuerdos tienes de aquel tiempo?

R.-Muy buenos recuerdos, aunque hubiera que trabajar hasta altas horas de la noche, cobrar poco, como todos los aprendices de la época, y observar mucho para ir aprendiendo de los que sabían más que yo. Después me fui a trabajar a Valdepeñas  en 1972, momento en que comencé a cotizar a la Seguridad Social, también con Jesús Jaime, en la calle Caldereros, un pequeño taller de servicio Renault. Más tarde a la Avenida Gregorio Prieto, frente a ATASA.

P.-¿En qué momento comenzáis con los conocidos Talleres La ESE?

R.-En el año 1989 se constituyó la empresa Talleres La Ese, con Ángel Bustos y yo como socios que estuvimos 19 años. Y más tarde, por mi cuenta, 11 años en solitario. Luego, tal como fue aumentando el trabajo, fuimos incorporando a más compañeros: Mariano Mata, Alfonso del Olmo, David Hurtado como administrativo y temporalmente algunos más.

P.-¿Qué es lo más complicado del día a día de vuestra profesión?

R.-La automoción por sí, ya es complicada y cada día más. Luego hay otros factores que la complican, como el trato con la gente, las prisas en las reparaciones...

P.-A lo largo de este tiempo, desde la propia actividad del Taller ¿habéis advertido las distintas ciclos económicos, periodos de crisis etc.?

R.-Perfectamente. Hemos sufrido las diferentes crisis y etapas que han sido difíciles después del 92, en el 2001 y 2001. Se dieron circunstancias especiales y eso se nota en los negocios que son sumamente sensibles a esos vaivenes o ciclos.

P.-¿Vuestra clientela se extendería, sin duda, más allá de Villanueva de los Infantes?

R.-Sí, claro. Teníamos clientes de toda la comarca porque vendíamos coches fuera de nuestro pueblo, y eso significaba también el mantenimiento y reparación de los mismos.

P.-¿Recuerdas anécdotas, curiosidades que te hayan ocurrido a lo largo de este tiempo?

R.-Más que anécdotas, en este tipo de trabajo, atendiendo a tanta gente, son innumerables, pero las más dolorosas eran las de la retirada de vehículos y pasar fatigas para cobrar, por eso más que anécdotas eran ¨dolores de cabeza".

P.-¿Qué les dirías a tus clientes, ahora que ya disfrutas del merecido descanso?

R.-Pues que hemos tratado de tenerles siempre un gran aprecio, más que como clientes, como amigos. Y que si en alguna ocasión las cosas no fueron del todo bien que era deseable, les pedimos disculpas a aquéllos.

P.-¿Quieres añadir algo más?

R.-Que intentaremos llevar la vida de jubilados como otros que ya conocéis el júbilo de este tiempo y el merecido descanso que disfrutamos hoy. Y gracias a Balcón de Infantes, por tener este recuerdo.

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Mantenimiento: José Ant. Sánchez

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